Fragmento N°186

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En cuanto los disparos de El Retiro destrozaron el mascarón de proa, el bauprés se desprendió del pilón al cual estaba anclado y cayó al mar arrastrando su cordaje y velas, generando una maraña de escombros bajo la proa de la nave holandesa. Elizabeth pudo ver cómo los escombros impedían que la nave lograse avanzar, pero en cuanto las velas mayores se izaron completamente el empuje le permitió a los holandeses sobrepasar los fragmentos de su propia nave y comenzar a maniobrar en la bahía.

Ahora Arthur se guiaba por la siguiente etapa del plan, y emprendía la retirada mientras las baterías que aún tenían en rango a la nave holandesa continuaban abriendo fuego. Observando por la abertura que había generado uno de los disparos, Elizabeth observó que la nave enemiga maniobraba torpemente, era considerablemente más grande y pesada que ellos, por lo cual era clave alejarse rápidamente antes de que pudiesen desplegar todo su velamen y armamento.

Rápidamente Elizabeth se encaminó hacia las dos baterías de popa, y colocándose entre ambas se dirigió a los cabos que coordinaban el fuego de esas cuadrillas:—Fuego sostenido, debemos mantenerlos a raya. Ahora nos estamos alejando, no tiene sentido tratar de herirlos bajo la línea de flotación, tratemos de generar un caos sobre la borda.—

Sostuvo su mirada en el barco enemigo mientras ambas baterías seguían descargando su fuego contra El Mercurio. A su vez la embarcación sorteaba sus propios escombros y coordinaba su tripulación para entablar batalla. Elizabeth pensaba:»a babor o estribor tenemos una docena de cañones cuanto menos, pero en la popa solo podemos disparar de a dos en vez». Mientras reflexionaba esto, su intriga aumentaba, ya que los cañones de proa de la nave de su padre no habían descargado ninguna andanada aún.

Inevitablemente, vio una nube de humo que envolvió el mascarón destrozado de El Mercurio, y segundos más tarde un zumbido llegó hasta ella cuando dos proyectiles pasaron a toda velocidad algunos pies más arriba, sin alcanzar la nave y sobrepasándola para luego dar en el agua.

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