Fragmento N°277

El Llamado del Ocaso

Lee El Llamado del Ocaso desde el Fragmento N°1

Decidió dejar en último lugar la carta destinada a su hermano Cees. Comenzó por las demás que estaban remitidas y firmadas por Piet Hein.⠀

En primer lugar tomó la que estaba dirigida a Johannes de Laet, un director de la Compañía. Al comenzar a leerla, pudo detectar el tono formal de su padre dirigiéndose a un superior, las palabras elegantes trazadas sobre el papel, y varios adjetivos como «excelentísimo» o «eminencia». El trato servil de la nota se debía a que en sus líneas el Vicealmirante Hein exponía la situación de la flota de la compañía en ese cuadrante del Atlántico. ⠀

Dirigiéndose al directorio de la WIC por medio de Laet, Hein imploraba más recursos destinados a sostener su cruzada contra los portugueses y españoles en el caribe, advirtiendo que la situación se estaba tornando insostenible por diversos motivos. Entre ellos una vulnerable línea de suministro desde las Provincias Unidas hacia las posiciones holandesas en el Atlántico, y por otro lado los numerosos frentes que debía contener un pequeño número de tropas holandesas en esa región. A criterio de Piet Hein, la presencia portuguesa, inglesa, francesa y española no había alcanzado su máxima expresión, y esto desembocaría en un conflicto aún más grande que el actual.⠀

En sus últimas líneas, Piet Hein imploraba a Laet: «Las rivalidades y alianzas actuales no son más que un mero anticipo de lo que luego ocurrirá si la corona no se decide por realizar una expansión rápida y contundente en los territorios descubiertos. Pronto, nuestros enemigos tendrán colonias junto a nuestros territorios, y seguirán siendo fieles a su tradición rivalizando con nosotros como lo han hecho durante los últimos trescientos años al menos. Y nuestros aliados, que también han sabido ser nuestros históricos adversarios, sacarán provecho del caos para colonizar zonas inexploradas, y luego descubrirán que nuestra posición es débil e insostenible en todos los frentes en simultaneo.» ⠀

La carta era bastante extensa, proseguía.⠀

Para finalizar, daba un cierre a su postura diciendo: «El desgaste de tamaño conflicto, será imposible de sustentar con los actuales recursos y la guerra transcurriendo en Europa continental. Por ello imploro, que de manera preventiva y contundente, dejemos en claro que nuestra posición en el nuevo mundo es definitiva y duradera. Espero logré comprender mi postura, y trasmitirle a la cámara el ímpetu y la gallardía con la cual mis hombres y yo combatimos a los enemigos del imperio. Aguardo con ansias su próxima respuesta, y espero que en ella logremos superar nuestros diferentes puntos de vista y avanzar en los detalles de las nuevas tropas que deben enviarse con suma urgencia.» ⠀

No pudo evitar sentir un poco de admiración. La forma en la cual esas palabras eran desplegadas, las sutiles provocaciones escondidas en cada párrafo, y el amplio dominio de temas geopolíticos y bélicos desplegados, despertó respeto y veneración hacia su padre.⠀

Al finalizar la lectura y ver la firma al pie, la última imagen que tenía de él resurgió en su mente. Recordó sus últimas palabras: «…eres igual a tu madre…»⠀

Un escalofrío hizo que dejase la carta de lado. Respiró profundamente y luego continuó con las demás.⠀

Otro documento contenía una serie de directivas a un oficial establecido en Nueva Ámsterdam, indicándole realizar una serie de incursiones más al norte de la desembocadura de un río cercano a la colonia. La otra carta tenía algunas indicaciones a otro oficial destacado en la misma colonia, pero las órdenes para este eran fortificar la zona y dar un informe sobre la seguridad de enclave.⠀

Finalmente tomó la carta dirigida a Cees. Antes de abrir el sobre, recordó las líneas que había logrado leer en la última carta dirigida a Cees. «una vez que tengas la llave en tu poder, mata a la niña, acaba con la maldita bastarda, antes de que sepa la verdad de la llave y de su madre»⠀

Procesando…
¡Lo lograste! Ya estás en la lista.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: